Muchos de nosotros soñamos con llegar a la edad de cien años, ¿pero es una cuestión de destino predeterminado o algo que podemos influir? Según el cardiólogo argentino Dr. Jorge Tartaglione, la respuesta es clara: definitivamente es algo que podemos influir. En una entrevista recientemente publicada, afirma que el secreto para una vida larga y saludable no radica en dietas estrictas o entrenamientos agotadores, sino en cuatro principios simples que se aplican diariamente.

Según él, hay cinco "zonas azules" en el mundo, lugares donde los residentes tienden a vivir hasta una edad especialmente avanzada. Sin embargo, incluso aquellos que no nacieron en estas áreas pueden disfrutar de una larga expectativa de vida, siempre que elijan un estilo de vida basado en principios saludables. Entonces, ¿cuáles son esas cuatro reglas que pueden ayudarte a llegar a los cien años?

Actividad física, pero no la agotadora

El primer principio es simple: Mantente activo. No es necesario correr maratones o inscribirte en un gimnasio costoso, es suficiente con incorporar movimiento en tu rutina diaria. Estudios muestran que caminar hasta 10,000 pasos al día reduce el riesgo de muerte prematura en un 39% y el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares en un 21%. Incluso caminar enérgicamente o realizar actividades breves de alta intensidad han demostrado reducir el riesgo de demencia hasta en un 40%.

Es importante entender que las personas longevas no necesariamente hacen más ejercicio, simplemente son más activas en su vida diaria.

Un buen sueño equivale a una buena salud

El segundo principio del Dr. Tartaglione se refiere al sueño, no solo en cuanto a cantidad, sino también en calidad. Dormir de 7 a 8 horas por noche se ha asociado con la reducción más fuerte del riesgo de muerte prematura. En contraste, dormir menos de siete horas aumenta el riesgo de muerte en un 12%, mientras que dormir demasiado (más de ocho horas) en realidad aumenta el riesgo en un 30%.

Además, estudios indican una conexión entre la falta de sueño y el desarrollo de demencia en la vejez, especialmente entre personas de 50 y 60 años. Además, no solo es importante el número de horas, sino también la consistencia, es decir, mantener una rutina de sueño regular tanto como sea posible.

Las conexiones sociales no son un lujo, son una necesidad de salud

El tercer principio se relaciona con nuestras vidas sociales. El Dr. Tartaglione afirma que las conexiones humanas, ya sea con la familia, amigos o la comunidad, son un componente crítico para mantener la salud cognitiva.

Un estudio publicado en la Universidad de Australia del Sur encontró que actividades sociales como conversaciones con amigos, oraciones en grupo o lectura ayudan a mantener la actividad cerebral. En contraste, hábitos sedentarios como ver televisión durante mucho tiempo o jugar en la computadora pueden ser perjudiciales a largo plazo.

Come bien - no necesitas hacer dieta

El último principio se centra en la nutrición, pero sin reglas estrictas. El Dr. Tartaglione recomienda priorizar alimentos lo más naturales y sin procesar posible: verduras frescas, frutas, carne de calidad y granos enteros. Los alimentos altamente procesados ricos en conservantes, grasas saturadas o azúcares añadidos, como salchichas, dulces y comida rápida, pueden dañar el cuerpo y contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas como el cáncer de colon, la diabetes y las enfermedades cardíacas.

Según él, las personas en las zonas de longevidad no necesariamente comen menos azúcar, simplemente lo consumen de fuentes más naturales (como las frutas) en lugar de azúcar blanca refinada.