Un nuevo análisis de ADN basado en una tela manchada de sangre tomada del sofá en el que Adolf Hitler se suicidó en Berlín en mayo de 1945 sugiere que padecía un trastorno genético que afectaba su desarrollo sexual, según investigadores que aparecerán en un próximo documental de Channel 4.
La película, titulada "ADN de Hitler: El Plan Maestro de un Dictador", se emitirá en la red británica y presenta afirmaciones sobre la sexualidad, ascendencia y salud mental de Hitler extraídas de los datos genéticos, según los productores.
El estudio se basa en una muestra de tela cortada en mayo de 1945 por el Coronel Roswell P. Rosengren, un oficial de prensa del Ejército de los Estados Unidos, del sofá en el Führerbunker. Casi 80 años después, los científicos dicen que autenticaron el ADN de Hitler al compararlo con el cromosoma Y de un familiar vivo, lo que les habilitó para realizar un análisis genético más amplio sobre el material.
Según el documental, el hallazgo principal es que Hitler probablemente tenía el síndrome de Kallmann, una condición genética que interrumpe el desarrollo sexual normal.
Esto, según los investigadores, es consistente con un examen médico de 1923 revelado en 2015, que sugirió que Hitler tenía un testículo no descendido. Añaden que el síndrome podría haber alterado sus niveles de testosterona y tener un diez por ciento de posibilidades de que tuviera un micropene.
Historiador afirma que este hallazgo ayuda a explicar las devociones de Hitler
Alex J. Kay, historiador de la Universidad de Potsdam y experto en la Alemania nazi, argumenta en la película que dichos hallazgos podrían ayudar a explicar la "casi total devoción de Hitler por la política con una casi completa ausencia de vida privada". En su opinión, el movimiento nazi solo podría haber llegado al poder bajo el liderazgo y circunstancias particulares de Hitler, según dice en el documental.
Los investigadores afirman que el análisis de ADN también refuta un rumor de larga data de que Hitler tenía un abuelo judío, una acusación recientemente repetida por el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov. En cambio, dicen que la evidencia genética apunta a orígenes austro-germanos.
El estudio sugiere además que el genoma de Hitler muestra puntajes poligénicos muy altos, colocándolo en el percentil superior en cuanto a susceptibilidad genética a condiciones neurodesarrollamentales y psiquiátricas como el autismo, la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Sin embargo, los científicos enfatizan que esta es una evaluación estadística basada en "puntajes poligénicos" y no constituye un diagnóstico firme, señalando que es imposible diagnosticarlo retrospectivamente.
La genetista principal, la Prof. Turi King, es citada en la película diciendo que "si Hitler hubiera visto sus propios resultados genéticos, casi con seguridad se habría enviado a sí mismo a las cámaras de gas." Ella y otros expertos involucrados en el proyecto, incluyendo al Prof. Simon Baron-Cohen de la Universidad de Cambridge, advierten enérgicamente contra sacar conclusiones simplistas.
Ellos enfatizan que la genética no puede excusar los crímenes de Hitler y advierten contra relacionar tales condiciones con la crueldad, para evitar estigmatizar a las personas que viven con diagnósticos similares. "El ADN siempre es solo una parte del rompecabezas de alguien", dice King en la película. "No puedes ver el mal en un genoma."